alimentación

Enzimas, qué son y para qué sirven

Enzimas, qué son y para qué sirven 1920 1280 Richard Vera

Hoy vamos a hablar, entre otras cosas, acerca de qué son las enzimas y para qué sirven.

¿Qué son las enzimas?

Las enzimas son moléculas que catalizan y hacen posibles las miles de reacciones químicas que producimos y que resultan cruciales para nuestra vida.

Por ejemplo, pueden ayudar a descomponer los alimentos que consumimos para que el cuerpo los pueda usar. La carencia de alguna enzima puede dificultar el funcionamiento del metabolismo y del proceso digestivo.

Son esenciales para una digestión sana

Por esta razón hay que cuidarlas. Una dieta deficiente o el envejecimiento pueden reducir la producción de enzimas y perjudicar al organismo. Un ejemplo de déficit enzimático sería el de la lactasa, que explica la intolerancia a la lactosa.

¿Para qué sirven?

Las enzimas son necesarias para todas las funciones corporales. Se encuentran en cada órgano y célula del cuerpo. Como, por ejemplo, en la sangre, el intestino, la saliva, el jugo gástrico, etc.

La mayoría de las enzimas tienen que combinarse con micronutrientes para ejecutar sus funciones. Es decir, dependen de la presencia de alguna vitamina o mineral para ser activas.

Cada enzima tiene una función específica: algunas se encargan del transporte de nutrientes, otras de la eliminación de desechos tóxicos o de la purificación de la sangre en el hígado, otras incluso de la nutrición del cerebro.

Las enzimas en la digestión

La digestión es el proceso de transformación de los alimentos que ingerimos en pequeñas partículas que puedan ser asimiladas por nuestro organismo para hacer posibles todas sus innumerables funciones. Y las enzimas tienen un papel fundamental en todas las fases de la digestión, la cual empieza ya en nuestra boca.

Tipos

Se dividen en 3 grandes grupos, según el tipo de alimento sobre el que actúan:

  • Proteasas: Son aquellas que digieren las proteínas para hacerlas asimilables por el cuerpo (aminoácidos).
  • Amilasas: Se encargan de degradar los hidratos de carbono (almidón, azúcares complejos, lactosa, etc.) para convertirlos mayoritariamente en glucosa.
  • Lipasas: Son aquellas que digieren las grasas y las descomponen en ácidos grasos.

Beneficios generales de las enzimas digestivas

  • Ayudan a la digestión y reducen la denominada “acidez”.
  • Mejoran las condiciones de hernia de hiato y de las úlceras.
  • Reducen la sensación de hinchazón y gases.
  • Disminuyen las alergias alimentarias gracias a la buena digestión de las proteínas.

¿Dónde se encuentran?

Como ya hemos mencionado, las enzimas son imprescindibles para gozar de buena salud. Puede ocurrir que el sistema de enzimas digestivas no funcione bien y se realice una mala absorción de los nutrientes, por lo que la nutrición deja de ser óptima. Si los alimentos pasan al intestino grueso sin estar digeridos, las bacterias presentes los fermentan, lo que llega a causar molestias como flatulencia, hinchazón y diarrea.

Podemos tener déficit enzimático por distintos motivos, como por el envejecimiento natural del cuerpo o por enfermedades. Además, al cocinar los alimentos la mayor parte de las enzimas se destruyen por la exposición al calor y todo el trabajo de las mismas tiene que ser realizado por el sistema endocrino.

Veamos dónde se suelen encontrar las enzimas:

  1. Enzimas para el sistema inmunitario: Los glóbulos blancos poseen enzimas que les ayudan a destruir virus y bacterias. Ciertas enzimas nos ayudan a restablecer el equilibrio en los procesos inflamatorios al permitir una curación más rápida y eficaz.
  2. Enzimas digestivas:  Las hallamos sobre todo en la saliva, los jugos gástrico y pancreático y las secreciones intestinales.
  3. Enzimas digestivas naturales en los vegetales frescos y crudos: Una dieta rica en vegetales frescos y crudos proporciona gran variedad de enzimas. Evita las cocciones largas para no destruirlas e introduce ensaladas y licuados en la alimentación diaria.
  4. Enzimas de la piña y la papaya: En la piña encontramos gran cantidad de bromelina, una enzima proteolítica, es decir, que descompone las proteínas. La bromelina resiste la acidez del estómago y la alcalinidad del intestino. Es eficaz para tratar dispepsias, úlceras gástricas e insuficiencias pancreáticas exocrinas. La papaya contiene papaína, otra enzima proteolítica. Es antiinflamatoria y antiséptica.
  5. Vegetales amargos que favorecen la producción de gastrina: La escarola, la endibia, el berro, el rábano o la alcachofa favorecen la producción de gastrina y de enzimas digestivas por parte de los jugos gástricos, pancreáticos y de la bilis. Además, tienen propiedades coleréticas y colagogas y mejoran la función hepática.
  6. Miso: El miso es un condimento fermentado muy utilizado en la cocina japonesa. Contiene enzimas vivas si no ha sido pasteurizado.
  7. Suplementos de enzimas para la digestión: Los suplementos multienzimáticos mejoran el proceso digestivo y ayudan a disminuir la dispepsia, una afección del estómago que provoca una digestión lenta con hinchazón, dolor y sensación de plenitud.

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Fuentes:

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La importancia de los Micronutrientes

La importancia de los Micronutrientes 1920 1280 Richard Vera

¿Qué son los micronutrientes y cuál es su importancia para la salud?

Primeramente, vamos a clasificar y definir los dos grandes grupos de nutrientes:

  • Macronutrientes: son sustancias que se encuentran en mayor cantidad en los alimentos, y se miden en gramos. Son las proteínas, las grasas y los carbohidratos.
  • Micronutrientes: son sustancias que se encuentran en menor cantidad en los alimentos, y se suelen medir en miligramos. Son las vitaminas y los minerales.

Los micronutrientes son sustancias que no aportan energía (como lo harían los macronutrientes), pero son esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. 

Los micronutrientes se dividen en:

  • Vitaminas
    • Hidrosolubles: vitaminas del grupo B y vitamina C.
    • Liposolubles: vitaminas A, D, E y K.
  • Minerales y oligoelementos: en este grupo se encuentran el calcio, fósforo, magnesio, sodio, potasio, cloro, hierro, yodo, zinc, cobre, cromo, selenio, flúor, entro otros.

Una dieta equilibrada aporta a nuestro organismo las vitaminas y minerales necesarios. Estos nutrientes se extraen mayoritariamente de las frutas y las verduras.

Los micronutrientes se necesitan en cantidades muy pequeñas, pero son indispensables para la salud del cuerpo.

Funciones

La importancia de los micronutrientes radica en que desempeñan importantes funciones metabólicas y fisiológicas para mantener la salud.

Realizan fundamentales funciones como cofactores enzimáticos, al formar parte de la estructura de numerosas enzimas o al acompañarlas (coenzimas). También tienen propiedades antioxidantes, evitando el daño oxidativo y combatiendo los radicales libres.

Estudios

Todo esto lo confirma un estudio clínico que demuestra que los micronutrientes juegan un papel central en el metabolismo y en el mantenimiento de la función de los tejidos. Y, por lo tanto, es necesaria una ingesta adecuada de los mismos. Sin embargo, hay que tener mucha precaución con la provisión de suplementos en exceso a las personas que no los necesitan, porque podría ser perjudicial en esos casos.

Además, en otro estudio se relaciona el desequilibro de los micronutrientes en el cuerpo (en especial los minerales y oligoelementos) como factor de riesgo para el síndrome metabólico.

Síndrome metabólico se denomina a un grupo de trastornos metabólicos que incluyen obesidad central, resistencia a la insulina, hipertensión, intolerancia a la glucosa y dislipemias.

Por tanto, podemos concluir que los micronutrientes tienen una gran importancia para mantenernos en un estado óptimo de salud cuando su ingesta es la adecuada y, además, nos ayudan a prevenir y tratar diferentes trastornos.

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Macronutrientes y dietas bajas en carbohidratos

Macronutrientes y dietas bajas en carbohidratos 1920 1280 Richard Vera

¿Son las dietas bajas en carbohidratos adecuadas para ti?

Antes de nada, vamos a definir unos conceptos básicos sobre nutrición:

Los alimentos que ingerimos están compuestos por sustancias que permiten a nuestras células realizar sus funciones, son los llamados nutrientes.

Estos nutrientes se clasifican en dos tipos:

  • Macronutrientes
  • Micronutrientes

Los macronutrientes son sustancias que se encuentran en mayor medida en los alimentos y son:

  • Proteínas
  • Grasas
  • Carbohidratos

Los micronutrientes son sustancias que se encuentran en menor medida en los alimentos y son:

  • Vitaminas
  • Minerales

En esta ocasión, vamos a centrarnos en especial en los macronutrientes.

Proteínas

La proteína es un nutriente vital que se descompone en nuestro cuerpo para producir nuevas proteínas y otras moléculas complejas que el cuerpo necesita. La usamos, por ejemplo, para construir tejidos y músculo y para formar moléculas, como enzimas, hormonas e incluso nuestro propio ADN. Las proteínas se descomponen en componentes más pequeños llamados aminoácidos.

Tenemos dos tipos de aminoácidos:

  • Esenciales: son los que nuestro cuerpo no es capaz de sintetizar por sí mismo y tenemos que conseguirlos a través de los alimentos.
  • No esenciales: son aquellos que nuestro cuerpo sí puede sintetizar por sí mismo.

Grasas

La grasa es igual de imprescindible que los otros grupos de alimentos para nuestro cuerpo. La grasa tiene múltiples funciones: es utilizada como almacenamiento de energía, también es necesaria para la absorción de vitaminas como la A, D, E y K, además, ayuda a la construcción y reparación de los tejidos nerviosos y contribuye a mantener la piel y las uñas sanas. Asimismo, es imprescindible para el funcionamiento del sistema reproductor de la mujer y forma la base de las membranas de las células de todo nuestro cuerpo.

Tenemos dos tipos de grasas:

  • Saturadas: son aquellas que, en general, a temperatura ambiente se mantienen sólidas.
  • Insaturadas (mono y poliinsaturadas): son aquellas que, en general, a temperatura ambiente se mantienen en forma líquida.

Además, es necesario nombrar aquí las «grasas trans». Son grasas perjudiciales que se forman cuando el aceite pasa por un proceso llamado hidrogenación. Esto hace que la grasa se endurezca y se solidifique a temperatura ambiente. Las grasas hidrogenadas o «grasas trans» a menudo se suelen encontrar en productos de bollería industrial, galletas, etc.

Carbohidratos

Vamos ahora con el grupo de alimentos que más nos atañe. Los carbohidratos suelen ser el grupo de alimentos más temido (en especial en las dietas) y son los que nos proporcionan el alimento y la energía más inmediatos para nuestras células. Los carbohidratos o hidratos de carbono son moléculas que se dividen en dos grupos principales:

  • Simples: son estructuras más pequeñas y menos complejas, por lo que se digieren de manera más rápida.
  • Complejos: son estructuras más grandes y complejas, por lo que se digieren de manera más lenta.

Dietas bajas en carbohidratos

Pues bien, en un reciente estudio se plantea si las dietas bajas en carbohidratos aumentan el gasto energético total de la persona, revisando múltiples estudios a través de un metaanálisis.

El gasto energético total (GET) se refiere a la cantidad de energía o calorías que una persona quema. Y el estudio concluye que las dietas bajas en carbohidratos, primeramente, reducen de manera transitoria el GET; con un posterior aumento sustancial tras dos semanas y media.

Estos hallazgos resaltan la importancia de realizar estudios más largos para comprender exactamente los efectos a largo plazo de los macronutrientes. Pero, por otro lado, sugieren un mecanismo por el cual las dietas bajas en carbohidratos efectivamente pueden facilitar la pérdida de peso.

Por lo tanto, estos resultados apoyan y sugieren un mecanismo por el que la reducción de carbohidratos en la dieta podría ayudar en la prevención y el tratamiento de la obesidad.

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Fuentes adicionales:

Fernández, Estefanía (2020). Entrena tu alimentación. Ed. Vergara.

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La industria alimentaria promueve y financia estudios para confundir y engañar a los consumidores

La industria alimentaria promueve y financia estudios para confundir y engañar a los consumidores 1920 846 Richard Vera

La industria alimentaria se ha apropiado de estudios científicos para llevar a su terreno la nutrición en función de sus intereses, para así confundir a los consumidores. Este artículo pone de manifiesto los artificios de los que se valen estas empresas para engañar o hacer pensar al consumidor que sus productos son mejores de lo que en realidad son.

El progreso de la industria alimentaria hacia la elaboración de productos más sanos sigue siendo muy lento, lo que pone al descubierto que existe poco compromiso para mejorar la alimentación. Es más, la industria alimentaria parece la principal causante de perpetuar la demanda de alimentos ultraprocesados.

Pero ¿qué son los alimentos ultraprocesados?

Las bebidas y alimentos ultraprocesados se definen como productos con aditivos e ingredientes procesados industrialmente que se han descompuesto y modificado.

No son solo alimentos procesados con altos niveles de azúcar, sal y grasas, sino que también contienen ingredientes y aditivos que no son de uso común en la cocina casera; como sabores sintéticos, emulsionantes, aceites hidrogenados, etc. El papel de estos ingredientes suele ser: simular el sabor, textura o perfil nutricional de alimentos procesados mínimamente. También son diseñados para consumirlos fácil y rápidamente, promoviendo así su excesivo consumo.

Los productos ultraprocesados ahora representan casi la mitad de la ingesta alimentaria de algunos países desarrollados, con un consumo en rápido aumento en la mayoría de los demás países.

Estudios realizados en varios países sobre los efectos sobre la salud, han encontrado que una mayor ingesta de estos productos está asociada con el aumento de la incidencia de obesidad y algunas enfermedades crónicas. En países menos desarrollados, pueden incluso estar contribuyendo a múltiples formas de desnutrición.

La industria alimentaria legitima sus productos de forma engañosa

En 2015, el New York Times reveló que Coca Cola financiaba encubiertamente la Red Global del Balance Energético con sede en la Universidad de Colorado. Una red de investigación creada para promover el mensaje de que todas las calorías son iguales. Es decir, esta empresa estaba copiando y adaptando estrategias que han sido pioneras y perfeccionadas por el tabaco, el alcohol y empresas farmacéuticas para defender y promover sus productos.

Estas estrategias están diseñadas para producir e influir en el conocimiento científico y utilizarlo para evaluar, promover, legitimar y regular sus productos. Las industrias de alimentos ultraprocesados utilizan estas estrategias no solo para influir en el conocimiento nutricional de sus productos, sino también para dar forma a conceptos que enmarcan a los científicos y al público general sobre la comprensión de la comida y el cuerpo. Asimismo, pueden influir en la investigación nutricional a través de los tipos de estudios nutricionales que eligen no financiar, produciendo lo que podría llamarse sesgo de “no financiación”.

Corporaciones como Nestlé, Mars y Unilever han desarrollado sus propios sistemas de perfiles nutricionales, esperando claramente disuadir la elaboración de normas nutricionales independientes y obligatorias.

El Nutricionismo o Nutriente-centrismo

Las políticas y regulaciones actuales todavía se centran principalmente en nutrientes o ingredientes aislados, es una corriente denominada nutricionismo o nutriente-centrismo.

Mientras que los científicos especialistas en nutrición han cambiado su enfoque de los nutrientes a los alimentos, los patrones dietéticos y los entornos alimentarios; las industrias alimentarias, por su parte, han dado un paso adelante para convertirse en las principales promotoras y defensoras de este modelo centrado en nutrientes.

Lo hacen en parte por el peso de sus actividades de investigación científica y marketing que se centran en nutrientes o ingredientes individuales. Por tanto, continuamente dirigen y mantienen la atención del público en estos nutrientes y alimentos componentes.

Las empresas alimentarias venden sus productos como “altos” en proteínas, fibra, grasas omega 3 o antioxidantes, que implícitamente funcionan como declaraciones de propiedades saludables. Estas afirmaciones que nos venden están destinadas a producir lo que podemos llamar “beneficios imaginarios para la salud”, y mediante estas los consumidores formamos un vínculo entre nutrientes o componentes y sus beneficios para la salud. Es decir, incluir nutrientes “clave” es percibido como más saludable que comer alimentos completos; y nada más lejos de la realidad.

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En conclusión, la industria alimentaria pretende confundirnos, incluso engañarnos con sus estudios “científicos” basados en aspectos de dudosa procedencia; además de basarse en un modelo nutricional que se ha demostrado, a través de los especialistas en nutrición, que no es todo lo beneficioso que nos quieren hacer creer.

Si un producto te vende que lleva o está enriquecido con calcio, vitamina B12, potasio, omega 3 o similar, no es necesariamente saludable, así que es mejor huir de este tipo de alimentos procesados. Para estar sano es mejor comer alimentos completos y de verdad, aquellos precisamente que no necesitan anunciar sus nutrientes.

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Conoce la diferencia entre dieta mediterránea, dieta keto y Método Obefis, y descubre cuál es la mejor para ti

Conoce la diferencia entre dieta mediterránea, dieta keto y Método Obefis, y descubre cuál es la mejor para ti 1920 1423 Richard Vera

Cuando llega el momento en que se toma la decisión de seguir un programa de adelgazamiento para perder peso y recuperar la figura, normalmente lo que suele hacer todo el mundo es buscar soluciones rápidas. Y es que hoy en día no hay nada más sencillo que preguntar en Google «¿cómo bajar de peso?».

El problema de este acto es que muchas veces las recomendaciones que se ofrecen no son compatibles con una alimentación saludable. De hecho, existe una gran variedad de dietas que solo hacen referencia a un estilo de vida, como puede ser la dieta vegetariana, otras que pueden estar diseñadas para un objetivo concreto, como quemar grasa o incrementar el músculo, e incluso las hay dirigidas exclusivamente a personas con patologías concretas, como las celíacas e hipertensas.

Tipos de dietas recomendadas para adelgazar

La alimentación es uno de los pilares fundamentales de tu salud, ya que a través de ella aportas a tu organismo los nutrientes y la energía necesarios para el día a día. Así, una alimentación saludable debe estar compuesta por una cantidad equilibrada de nutrientes esenciales y calorías.

Por tanto, la dieta ideal debe contar con un cierto consumo de carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales y proteínas. Algunos de los consejos habituales para adelgazar de manera saludable son muy sencillos: una dieta variada, moderada y que evite el consumo excesivo de alimentos concretos. Algunas de las más adecuadas para este fin son las siguientes:

Dieta mediterránea

Antes de nada, es importante decir que la dieta mediterránea no se corresponde con un método para adelgazar per se. Más bien se trata de un estilo de vida en el que hay que tratar de mantener unos hábitos alimenticios saludables que, ayudados por los ingredientes y recetas propias de la región mediterránea, te ayude a regular tu peso.

Los beneficios de la dieta mediterránea radican en el aporte de grasas saludables, antioxidantes y fibra. Es muy útil porque en su filosofía se encuentra el evitar el consumo de productos industriales y azucarados e impulsar el consumo de pescados, pan, arroces, bollería casera, verduras, frutas, legumbres, lácteos tradicionales y grasas saludables.

Eso sí, a pesar de que puede estar muy bien equilibrada, pasarse con ella no es bueno. Por ejemplo, los hidratos de carbono que incorpora, muchas veces están elaborados con harinas blancas y refinadas. A esto hay que sumarle que, para cumplir el criterio de la dieta mediterránea, entre el 50 y el 55 % de las calorías diarias se han de consumir en forma de hidratos de carbono. Por último, también hay que destacar que, aunque el consumo de aceite de oliva está altamente recomendado, has de ser consciente de las calorías que aporta. Es necesario que tengas un control de su ingesta para controlar tu consumo de calorías diario.

Dieta keto y/o paleo

Todavía hay quien confunde la dieta paleo con la keto o cetogénica, pero en realidad, y aunque en ninguna se incluyen legumbres o cereales, son muy distintas entre sí. La dieta paleo está inspirada en nuestros antepasados del Paleolítico, por lo que se compone de alimentos en su estado más simple y totalmente naturales. En cambio, la keto busca que el cuerpo entre en cetosis. Veamos esta última con más profundidad.

La característica principal de una dieta keto es que el plan de alimentación que sigue es bajo en hidratos de carbono; esto, claro está, ayuda a quemar grasas de una forma más eficaz. Sin embargo, es una dieta rica en grasas. Al apostar por una dieta cetogénica has de saber que tendrás que reemplazar el consumo de carbohidratos por grasas, y que eso sitúa a tu organismo en un estado que se denomina cetosis —de ahí lo de dieta cetogénica—. Cuando alcanzas este estado, tu cuerpo convierte la grasa en energía y cetonas. Pero también has de saber que esta dieta reduce el nivel de glucosa en sangre, y que se produce una transición en el metabolismo al empezar a sustituir hidratos por grasas.

Existen varios tipos de dietas keto. Repasemos las más interesantes.

  • Estándar. En esta planificación, el consumo de carbohidratos es muy bajo, el de grasas es muy elevado y el de proteínas, moderado. De forma general, las ingestas se reparten así: 5 % hidratos de carbono, 20 % proteínas y 75 % grasas.
  • Cíclica. Con este plan se toman más carbohidratos. Así pues, se suelen incluir dos días semanales con consumo normal de carbohidratos seguidos de cinco días cetogénicos.
  • Adaptada. Es una dieta keto en la que puedes incluir hidratos de carbono los días de entrenamiento. Orientada a deportistas.
  • Dieta cetogénica alta en proteínas. Es una dieta muy similar a la estándar, aunque aquí el consumo de proteínas es superior. Lo normal es consumir un 35 % de proteínas, un 5 % de hidratos de carbono y un 60 % de grasas.

Aunque suene paradójico, es cierto que la dieta keto puede ayudarte a perder más peso que una dieta baja en grasas, y con la ventaja de que con ella no pasarás hambre. Sus beneficios se hacen patentes en los aspectos relacionados con la insulina, lo que es una buena noticia para los pacientes que sufren prediabetes o diabetes tipo II, pero también a nivel de enfermedades neurológicas o metabólicas.

¿Qué alimentos has de evitar en una dieta keto? Comidas azucaradas o alimentos dietéticos sin azúcares, alcohol, grasas saturadas, salsas y condimentos, procesados ricos en carbohidratos, tubérculos y hortalizas de raíz, legumbres, frutas, cereales y harinas.

¿Y cuáles son los alimentos recomendados en una dieta keto? Carnes rojas, quesos no procesados, huevos, pescados grasos, mantequillas, aceites saludables —de oliva, coco o aguacate—, verduras bajas en carbohidratos y aguacates.

En resumen, la dieta keto se enfoca en el consumo de alimentos ricos en proteínas y grasas buenas, al mismo tiempo que limita o elimina la ingesta de carbohidratos. Todo con el objetivo de alcanzar una cetosis nutricional.

El Método Obefis: cambiamos los hábitos

El Método Obefis, tal y como su propio nombre indica, no es una dieta más. Se trata de un método efectivo con el que podrás modificar tus hábitos a la hora de comer y cambiarlos por otros que te ayuden a adelgazar. Dicho de otra forma, proponemos una reeducación alimentaria con la que crear un nuevo estilo de vida más saludable. Se basa en tres fases, que te mostramos a continuación.

  1. Adelgazamiento. Aquí nuestro objetivo será ayudarte a regular tus depósitos de grasa corporal.
  2. Habituación. Durante esta etapa comprobaremos la reacción de tu organismo ante los alimentos que eliminamos en la fase anterior.
  3. Mantenimiento. Te daremos las pautas que vas a necesitar para seguir los nuevos hábitos adquiridos, de manera que puedas mantenerte en tu peso.

El Método Obefis es un efectivo sistema de adelgazamiento basado en evidencias científicas y que en ningún momento prioriza el adelgazar sobre cuidar tu salud. Además, para llevarlo a cabo no son necesarios batidos, barritas o una báscula con la que pesar tus raciones para no pasarte de calorías.

Gracias a nuestro innovador método, podrás tener el cuerpo que siempre has deseado sencillamente consumiendo alimentos saludables y manteniendo los buenos hábitos. Eso sí, solo es posible hacerlo de una forma totalmente personalizada.

Esto ocurre porque necesitamos conocer tus motivaciones para llevar a cabo este cambio y revisar tu forma de alimentación hasta ahora, para poder saber a qué retos nos enfrentamos. Además, tendremos que estudiar los tipos de dietas que has realizado en el pasado sin éxito o con éxito moderado.

¿En qué alimentos se basa el Método Obefis para el adelgazamiento?

La filosofía del método radica en la elección correcta de los alimentos y en saber cómo combinarlos adecuadamente para normalizar y mantener tu peso. Por ello, promovemos el consumo de carnes blancas como las aves, el cerdo ibérico, el conejo, la ternera blanca, los pescados blancos y azules, huevos ecológicos (hasta media docena a la semana) y todo tipo de vegetales y frutas de temporada. Asimismo, no restringimos el consumo de granos o harinas, siempre que estos sean integrales y, si es posible, de cultivo ecológico.

Esto supone una gran diferencia con la dieta mediterránea, en la que no se especifica que el consumo de harinas sea integral; y también con respecto a la cetogénica, donde apenas se consumen carbohidratos de ningún tipo. Por otro lado, en el Método Obefis no controlamos ni medimos el consumo de aceite de oliva virgen extra, ni tampoco las calorías.

Al ser un método de adelgazamiento personalizado, lo primero que debes hacer es tener una reunión con nuestros profesionales. Ellos recogerán todos los datos que necesitan y, posteriormente, podrán ofrecerte un asesoramiento a medida para, poco a poco, conseguir transformar tus hábitos.

¿Qué tipo de dieta es mejor para mí?

Como ves, existen diferentes tipos de dietas, pero lo que no existen son las «dietas milagro». Con ellas, además de posibles problemas de salud graves, siempre corres un elevado riesgo de sufrir efecto rebote.

Lo que has de buscar en una dieta no solo es conseguir el adelgazamiento deseado, sino hacerlo tras adquirir unos hábitos de alimentación saludables. Eso hará que el efecto perdure en el tiempo, además de mejorar tu estado físico y emocional. Por ello, si quieres adelgazar en Madrid no dudes en ponerte en manos de profesionales especializados.

¡Contacta con nosotros y te ayudaremos a alcanzar tus objetivos!

Fuentes de referencia:

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